La trituración como paso clave del proceso
Cada año se desechan alrededor de siete millones de toneladas de textiles en Europa; solo una pequeña parte se reutiliza, se recicla o se recupera como materia prima. Una nueva directiva de la UE exigirá a los Estados miembros que, a partir de 2025, recojan y gestionen la ropa usada y los textiles de forma separada, en lugar de desecharlos junto con los residuos mezclados como hasta ahora. El objetivo es establecer una economía circular real en el sector textil y aumentar la responsabilidad de los fabricantes. Esta nueva normativa incrementa la necesidad de contar con sistemas de recogida y reciclaje bien diseñados y, con ello, de disponer de tecnología de trituración y procesado eficiente que convierta los textiles en flujos útiles para el reciclaje. Con sus trituradoras industriales, UNTHA ofrece soluciones potentes para la trituración y el reciclaje textil.
La meta es optimizar la recogida de textiles y ropa usada y seguir desarrollando los posibles procesos de reciclaje y valorización. Con la ropa usada en buen estado, esto ya funciona bastante bien en la mayoría de los países, gracias a los sistemas de recogida selectiva, las tiendas de segunda mano o las donaciones. Los textiles muy sucios pueden seguir desechándose como residuos residuales. Sin embargo, todo lo que queda entre ambos extremos también debe reciclarse de manera eficaz.
1. ¿Cuánta ropa usada y textiles acaban en la basura cada año?
Cada residente de la UE genera unos 16 kg de textiles al año, lo que supuso un total de casi 6,94 millones de toneladas en 2022. Hasta ahora, solo unos 4,6 kg por persona se han recogido de forma separada, mientras que una media de 11,1 kg acaba en los residuos mezclados. Estos residuos se llevaban posteriormente al vertedero o se valorizaban energéticamente. Uno de los principales problemas es que la producción textil consume grandes cantidades de recursos, energía y agua. Una gestión inadecuada también provoca un desperdicio considerable de recursos. Por tanto, tratar la ropa usada y los textiles con mayor responsabilidad es una palanca clave para avanzar en sostenibilidad.
2. ¿Dónde y cómo se desechan los textiles?
La ropa usada en buen estado y de mayor calidad lleva décadas recogiéndose de manera sistemática, clasificándose y revendiéndose en tiendas de segunda mano, donándose o incluso exportándose. En cambio, los textiles que no cumplen estos requisitos de calidad terminan en las empresas de gestión de residuos. Algunos materiales pueden reciclarse, aunque normalmente se destina a downcycling, por ejemplo, para fabricar trapos de limpieza, rellenos de tapicería o materiales aislantes. Los primeros equipos de investigación ya trabajan en procesos innovadores para reincorporar más textiles al ciclo material y reducir así el uso de recursos. Sin embargo, estos procesos aún están en fases iniciales, debido a la gran variedad de composiciones materiales que requieren reciclajes diferenciados. Existe un gran potencial en la valorización termo energética de los textiles: el poliéster, el algodón y los tejidos mixtos tienen valores caloríficos muy altos, por lo que son ideales como combustibles alternativos para la generación de energía térmica.
3. ¿Qué tecnología se necesita para el procesado?
Actualmente, la recuperación energética es la forma más eficiente de aprovechar estos recursos. Para garantizar una combustión óptima en la producción de energía, estos materiales deben triturarse previamente.
Los textiles están diseñados para ser resistentes: el algodón, los tejidos mixtos y las fibras sintéticas son materiales fibrosos y de gran resistencia al desgarro, por lo que resulta difícil triturarlos. Se necesitan máquinas capaces de tratar diferentes composiciones materiales, así como componentes no textiles como cremalleras, botones u otros elementos ajenos al tejido. Las trituradoras monorotor de la clase XR de UNTHA cumplen este desafío, triturando aproximadamente entre 6 y 10 toneladas de textiles por hora. El sistema de corte en C permite procesar de manera eficiente incluso tejidos especialmente resistentes y elásticos. Las distintas cribas perforadas garantizan un material de salida homogéneo de menos de 30, 50 o 100 mm, según los requisitos del combustible alternativo. La estrecha separación entre cuchillas asegura un corte preciso y evita que el material se enrolle en las piezas móviles. En esta aplicación, la máquina funciona hasta a 35 rpm, lo que permite procesar sin problemas componentes no textiles.
Para la mayoría de las empresas, es importante que las máquinas de procesado sean eficientes energéticamente y lo más silenciosas posible. Las trituradoras de UNTHA son muy económicas gracias al UNTHA Eco Power Drive, y el accionamiento de baja velocidad reduce las emisiones de ruido y polvo. Además, los modelos de la clase XR pueden utilizarse para distintos flujos de materiales, lo que brinda una gran flexibilidad a los operadores. Su construcción robusta y su resistencia a componentes no textiles las hacen ideales para funcionar en varios turnos y garantizan una alta disponibilidad operativa.
4. Conclusión
El reciclaje textil está experimentando una transformación profunda: nuevas normativas, objetivos ambiciosos y un gran potencial de valor añadido. Para reciclar ropa usada y textiles de manera más eficiente y sostenible, y reducir progresivamente los volúmenes de residuos, se requiere un consumo más consciente, así como nuevos procesos y tecnologías de reciclaje.
La tecnología de trituración de UNTHA es un aliado fiable para optimizar la producción de CDR a partir de textiles, haciendo el proceso más eficiente, reduciendo los volúmenes de residuos a largo plazo y aprovechando mejor los recursos disponibles.